El tratamiento Psicológico

El afán de convencer de algunos psicólogos,
sobrepasa, en ocasiones,
los límites razonables de lo clínico. 

Casi siempre suele quedar claro qué cosa está en juego:
si que quien nos consulta  recupere la razón, es decir,
que asimile nuestra manera de pensar,
(pues la suya no la pierde nunca),
o bien anteponer  el poder de lo científico
abalando así  nuestro criterio. 

A veces, y esto se sabe, llega a ser un tanto  obsceno,
reunir a los pacientes para que se reconozcan como enfermos,
en determinadas patologías
y adoctrinarlos,   de paso,
en la necesidad de seguir a rajatabla
nuestras  bienintencionadas  estrategias  de tratamiento.

Con todo y con eso,  como decía un clínico amigo mío:
“Hay enfermos que se curan con el tratamiento, y otros…
a pesar del tratamiento“.