Locura y fantasía

Cuando la fantasía se concreta
en un hacer pictórico, literario, etc.
el resultado deja de concebirse como locura,
para concebirse como “obra”,
cualesquiera que hayan sido
las mediaciones instrumentales
que hayan hecho posible su ejecución,
y el contenido de la obra.

Sin embargo,
cuando la fantasía se concreta en la persona,
y la vive como cierta,
el resultado es un acto errado.
Un error al que llamamos locura.

Cada loco tiene su tema, (esto es sabido)
es decir, cada loco yerra
respecto de un tema
(a veces de varios, pero no de todos los temas),
y sobre los temas restantes,
acierta o yerra como cualquier cuerdo.

El arte, es, muchas veces,
una forma permisiva de error,
y por lo tanto de locura
pero reconocida como un“don” extraordinario.

En las consultas, por desgracia,
los artistas son meros ejecutores
de lo que dicta su conciencia
y carecen de escuadra y cartabón
para convertir el texto de su fantasía…
en “obra”.