El autocontrol

¿QUÉ ES EL AUTOCONTROL?

El autocontrol emocional, es la capacidad que nos permite gestionar de forma adecuada nuestras emociones y sentimientos, no permitiendo que sean éstas, las que impongan en nuestra conducta.

No existen los sentimientos o emociones positivos o negativos. Lo que son positivas o negativas, son sus consecuencias. Es precisamente en esto, en las consecuencias de nuestras emociones, en lo que tratamos de centrarnos, ya que el autocontrol de las mismas supone ser consciente de estas repercusiones que determinados estados del ánimo tienen sobre nuestro entorno.

SÍNTOMAS

Lo que suele alertar a cualquier persona a la hora de consultar con un especialista, es la pérdida del control emocional. La manifestación sin medida de las emociones, suele ser la consulta habitual en nuestro Centro: no me puedo controlar, no me se controlar, …esas situaciones me superan… etc.

Generalmente esta falta de control, tiene como consecuencia el enfrentamiento personal o con el grupo social al que se pertenece, generando el consiguiente rechazo o abandono. Algunas de las características que definen los problemas derivados de la falta de autocontrol son los siguientes:

  • Sentimiento de una creciente tensión interna que genera una sensación desagradable que impulsa al individuo a poner en práctica ciertos comportamientos que pueden ser negativos para él o para los demás.
  • Se experimenta la experiencia de no poder controlar los impulsos, aun a sabiendas de que pueden generar consecuencias negativas o perjudiciales.
  • Se actúa de forma impulsiva y visceral, sin una premeditación lógica y racional sobre las posibles consecuencias del comportamiento negativo, ya que esto alivia la tensión interna.
  • Se experimenta sentimiento de culpa y vergüenza tras recaer en el comportamiento.
  • El ambiente social puede ser seriamente perjudicado, tanto en el contexto laboral, como el familiar, el de la pareja…

CONSECUENCIAS

Existen dos tipos de consecuencias en la falta de control de nuestras acciones y emociones:

Unas, recaen sobre nosotros mismos, y puede que nuestras reacciones nos procuren malestar personal, sentimientos de culpa e incluso, rechazo del otro frente a nuestras manifestaciones.

Por otro lado, están las consecuencias derivadas de la persona o grupo en la que recae la manifestación de nuestros actos. Casi siempre la persona o grupo tiende a alejarse de aquellas personas que no tienen control sobre sí mismas a la hora de expresarse, incluso, puede darse el caso, de que si su conducta es desproporcionada a lo esperable, puedan tomar medidas más contundentes ante esta situación.

¿CÓMO LO TRATAMOS EN NUESTRO CENTRO?

En el autocontrol, primero hay que tratar de conocerse a sí mismo. Conocerse, es saber de uno mismo, de lo que somos capaces de hacer y de lo que no podemos hacer. Es saber de nuestras posibilidades y limitaciones. Mirarse uno mismo, y llevar a cabo una autocrítica, nos permite medir aquello de lo que somos capaces y ejercitar nuestro potencial a la hora de lograr nuestros objetivos con confianza.

  • Te enseñamos a lograr una mayor autoconfianza y autocontrol.
  • Entrenamos un pensamiento racional, reflexivo y funcional.
  • Aprender técnicas de control mental y control de impulsos.
  • Aprender a gestionar los sentimientos y las emociones para que no se apoderen de nosotros.
  • Reforzamos las actitudes de toma de control, que previenen y gestionan las situaciones que nos desbordan.

En Symploké Psicólogos queremos ayudarte

Si tus necesidades no se ajustan con lo que describimos en la página, háznoslo saber. Procuraremos poner en marcha todos nuestros recursos disponibles para ofrecerte una solución. Ten en cuenta que cada situación personal es único e individual, así como el proceso que este debería seguir: siempre ajustado a tus necesidades.