¿Cómo elegir una carrera o una profesión?. Cuando llegan  los 18 años, a veces antes, esta pregunta comienza a perseguirte un poco más. Tal vez porque el momento de la respuesta está más cercano y muchas veces no tienes una respuesta clara  para dar. En numerosos casos la falta de respuesta despierta una angustia, un vacío que necesitas llenar de alguna manera. Necesitas saber con seguridad qué es lo que vas a ser, pero…. No hay que tener prisa, tienes tiempo por delante, y además, hay una cosa muy importante que ha sucedido: te has dado cuenta de que quieres ser algo, y eso es FUNDAMENTAL.

En realidad la pregunta apunta más a nuestro hacer: ¿Qué voy a hacer? ¿A qué me dedicaré? ¿Cuál será mi ocupación de aquí en adelante? Y esa confusión, la del HACER y SER, nos trastoca un poco, y no nos ayudan a discriminar las alternativas.

En primer lugar deberías tener claro que nuestro SER no sólo se alimenta de lo que hacemos, de la profesión u ocupación que tengamos. Lo que somos, aunque tenga puntos de contacto con nuestra ocupación, se volcará en nuestro quehacer, pero SOMOS MUCHO MAS DE LO QUE HACEMOS. Para darte algunas pistas: un empleado de oficina, puede tener afición por la música o la literatura y sentir que ello lo colma como persona, aunque su trabajo sea rutinario. Alguien que sea ingeniero o docente, también vuelca mucho de sí mismo en sus hijos y en la educación y el tiempo que le dedica a ellos.
Ocurre que cuando llega el momento de la elección estos temas se entremezclan y generan dudas.

¿Cómo saber qué elegir?
Tienes que tener en claro algunas cuestiones: tener información de las distintas alternativas de carreras y ocupaciones es importante. ¿Por qué? Pues porque sabiendo más sobre las ofertas posibles, puedes saber cuál se adapta más a tus gustos y a tus posibilidades. Así como cuando decides comprarte una determinada ropa, la eliges de acuerdo a tu talla, tu gusto y a la imagen que quieres proyectar ante ti mismo y los demás. Lo mismo ocurre cuando quieres elegir una profesión, también tiene que ver con tus gustos y a unas determinadas imágenes que tienes sobre ti mismo. Crees que eres bueno para una cosa o para la otra. Te sientes hábil para desarrollar una determinada tarea, pero no estás seguro de que esa sea tu verdadera vocación: tal vez te guste cantar, pero eso no quiere decir que te dediques a ser cantante. Nos produce fascinación la fama que los cantantes puedan tener, pero no estamos dispuestos a soportar los sacrificios que la carrera pide de nosotros o simplemente no somos buenos cantando delante del publico o actuando en un auditorio. Lo difícil y problemático de esta situación es encontrar tu propio ser y proyectar esa idea en una profesión u ocupación.

No hay que desesperar, como ya he dicho. Más tarde o más temprano, tu ser, aquello que guardas en tu interior, encontrará su salida. Las carreras u ocupaciones que seleccionamos, no las hacemos por casualidad. Tienen bastante que ver con nuestra propia manera de ser.

Por eso es aconsejable hacer un trabajo con tu propia personalidad, indagar sobre ti mismo,  mas bien en pensar sobre ti mismo, sobre que te gusta hacer: ¿Te gusta ayudar a la gente o pasar de ella?, ¿te gusta trabajar sentado o moviéndote de aquí para allá?, ¿te gusta hablar con los demás y conocerles o prefieres entenderte contigo mismo y con actividades que exijan un trabajo individual?, ¿te gusta mandar o te gusta mas ser mandado?, ¿te gustan las actividades que conlleven ejercicio físico, o prefieres el trabajo sedentario?, ¿te gusta aconsejar a los demás o prefieres que cada cual resuelva sus problemas? ….

No se trata de hacerlo rápido, ni de no equivocarse. El error es posible y debes permitírtelo. Mucho más cuando escuchas que te dicen que “tienes una vida por delante”. Hay que utilizar parte de ese camino, para darse uno a SI MISMO tiempo que permita coordinar tu SER con tu QUE HACER.

No obstante aquí van algunas técnicas que pueden ayudarte NO a elegir una carrera o profesión, sino más bien a elegir un área de actividad profesional. Por poner un ejemplo: si te interesan los problemas de los demás, eres comprensivo, y te gusta ayudar a la gente… podrías ser un buen Médico (pero médicos hay muchos – dermatólogos, psiquiatras, traumatólogos, etc), pero todas estas especialidades tienen en común el hecho de escuchar a los demás, sentir sus problemas, comprenderles, etc, . Pero siendo un buen Psicólogo, también ocurre lo mismo, y tendrías que estudiar una carrera distinta, lo mismo ocurre si se quiere ser fisioterapeuta o abogado y otras muchas carreras. En resumen:  pondrías en marcha esas mismas capacidades de escuchar, comprender y aconsejar.

Algunas consideraciones, si debes tener en cuenta para IR DECIDIENDO, no para decidir (ya he dicho antes que no se debe tener prisa, pero esto te ayudará a saber hacia donde puedes ir, con independencia de que luego seas una cosa u otra.

Lo primero que debes tener en cuenta es que este proceso implica dos ámbitos fundamentales:

Ámbito Interno:

Este ámbito se refiere al conocimiento de uno mismo como ya he comentado, es decir el autoanálisis o autoexploración que debemos llevar a cabo. Para ello, podemos empezar tratando de responder a la pregunta ¿Cómo somos?, puesto que si nosotros nos conocemos más, lo que implica saber más acerca de nuestros gustos (me gusta el dinero, tener éxito, ser conocido, pasarlo bien, no preocuparme por problemas de los demás, …),  habilidades (soy bueno con el ordenador, pintando, soy bueno en dibujo, en física, soy bueno haciendo negocios, soy bueno….), virtudes (tengo paciencia, se concentrarme en los temas que me interesan, soy buena persona, tengo buena imagen, me relaciono bien con los demás, tardo en enfadarme,  debilidades (no me gusta actuar en publico, no me gusta alejarme de mis amigos, no me gusta el dibujo técnico, no me gusta tener que echar broncas ….), personalidad (tengo mucho carácter, soy sociable, soy extrovertido, me gusta ayudar…. Sabiendo estas cosas,  sabremos con mayor claridad a dónde queremos ir y qué actividades, estudios u ocupaciones pueden ser las que se identifican mejor con nuestra forma de ser.

Ámbito Externo:

Este ámbito implica el conocimiento del contexto profesional existente, esto se refiere a la exploración o búsqueda de información sobre las opciones con que contamos, en términos de todos los estudios que tenemos disponibles y que se ofrecen, además de centros de estudio, costos, duración de cada carrera y otros datos que complementan este ámbito, como puede ser la evaluación de la situación económica familiar para afrontar determinado estudio, o en todo caso las posibilidades reales de llevarlo a cabo.
Entonces, teniendo claros estos dos ámbitos, aquí tienes algunas pautas para explorarlos:

¿Quién nos dirá qué Estudiar?
Debemos tener claro que somos nosotros mismos quienes debemos dirigir esta búsqueda. Si bien es cierto que tanto los aportes de familiares o profesionales como profesores y psicólogos son importantes, ya sea mediante evaluaciones vocacionales y sugerencias o consejos, estos son aportes que no nos dan la respuesta o conclusión final, pues quien deberá tomar la decisión y dirigir el proceso somos nosotros los directos interesados, ya que no habrá nadie que nos conozca mejor que “nosotros mismos”.

Intereses o Preferencias
Es importante que indaguemos sobre nuestros gustos o intereses. Para ello, podemos hacernos preguntas como: ¿Cuáles son nuestros hobbies o actividades preferidas?, ¿Qué tipo de conocimientos o juegos nos atraen?, ¿De qué nos gusta hablar?, ¿Qué actividades solemos realizar en nuestros ratos libres?, etc., todas estas interrogantes nos ayudarán a identificar nuestras preferencias y tenerlas presentes para una posterior etapa del proceso.

Hablidades o Capacidades
De igual modo, debemos explorar sobre nuestras habilidades.
Por ejemplo, una de las formas es preguntarnos: ¿En qué actividades nos sentimos más capaces, mas buenos?, o ¿Cuáles de ellas son más fáciles para nosotros y nos salen mejor?, ¿En qué asignaturas hemos tenido o tenemos buenas notas?, ¿En qué sentimos que sobresalimos?, ¿En que cosas sentimos que somos buenos?, ¿Qué cosas disfrutamos haciendo?, ¿Con que cosas nos lo pasamos bien?, ¿Qué cosas hacemos bien o muy bien, y que cosas hacemos regular o no nos salen bien?, ¿Qué cosas nos dicen los demás que hacemos bien?, ¿Qué cosas dicen los demás sobre nosotros en las que destacamos?, etc. Todas estas preguntas nos pueden hacer pensar en que podemos ser mejores, en que podemos ser mas habilidosos. En definitiva, qué somos capaces de hacer mejor.

Personalidad
Hay que ir, poco a poco, Identificando las carreras que coincidan con nuestros intereses y habilidades. Cuando ya tengamos claras nuestras tendencias personales, entonces podremos dedicarnos a identificar dentro de la oferta profesional qué carreras o estudios existentes concuerdan más con ellas, así preseleccionaremos un grupo de opciones de estudio con mayores posibilidades de encajar con nuestra personalidad.

Información sobre Carreras
Buscar en profundidad la información sobre las carreras preseleccionadas. Entonces, en este punto deberemos buscar información completa sobre el grupo de carreras que hemos preseleccionado, es decir saber dónde las imparten, cuánto duran, notas de corte, si hay posibilidad de hacerlas en centros privados, cuanto cuestan,  cuál es la salida laboral, las especialidades que tienen, si tienen vigencia o no en el mundo actual, y demás datos que consideremos relevantes.

Prejuicios y Presiones Familiares
Es importante no dejarnos llevar por prejuicios ni creencias que existen sobre determinadas profesiones ni por presiones familiares.
A veces nos sucede que personas conocidas, amigos o incluso nuestros familiares, en su afán de querer ayudar, nos orientan de una manera un poco sesgada. Por tanto lo mejor es buscar la información por nosotros mismos y de una fuente confiable.
Por ejemplo; dirigirnos a los mismos centros de estudio, contactar gente que ya esté estudiando la carrera o carreras preseleccionadas, o buscar testimonios de profesionales del ramo; pues esto nos asegurará que contemos con mejores posibilidades de tomar una buena decisión. Un psicólogo especializado puede ayudarte en este paso.

La Decisión
Finalmente, debemos tomar la decisión. Esto implica balancear las opciones de estudio o carreras que quedaron de nuestra última selección que no deberán ser más de dos o tres producto de una serie de descartes, para revisar si son o no compatibles con nuestros aspectos personales y demás aspectos externos arriba mencionados, de tal forma que podamos elegir la carrera que coincida mejor con nosotros en la mayoría de aspectos. Si es posible, en esta última etapa es recomendable escribir en un papel o trasladar gráficamente toda esta información para visualizarla bien y así elegir la mejor alternativa y con el mejor criterio de realidad.

Un último consejo: Lo más principal es que te guste hacer las cosas que vas eligiendo hacer. No hace falta que te decidas por una sola cosa y solo esa para siempre jamás. No. Lo que te interesa es saber hacia que carreras te sientes mas inclinado, y en la medida que vayas sabiendo eso, (no hace falta que sea hoy, ni mañana, ni pasado… recuerda… tienes tiempo),  y recabando información sobre las que mas te interesen, te irás decidiendo. Lo importante es que en las carreras que te fijes, sepas que te gustan (aunque sean varias), y que sientas que te gustaría hacerlas y te sientas con ganas de hacerlas. Si eso se da, al final escogerás bien, y harás algo que quieres hacer, y lo harás bien. De cualquier manera, siempre se puede dar un paso atrás para rectificar.