Quiero ser feliz. Cito aquí un texto del Dr. Carlos Castilla del Pino. Muy interesante y creo que para muchos aleccionador. Contamos para ser feliz con lo que deseamos, pero nos olvidamos de lo que sobra, de lo que no tiene motivo para atraernos o unirnos a ello.

 “El ser humano trató siempre de evitar el sufrimiento y al fracasar fantaseó con un estado, la felicidad, en el que todo devendría en placer. Paradigma, el mito del paraíso, de felicidad no lograda sino regalada. Y la religión alimentó ese mito como promesa en algún otro mundo. Nadie plantea hoy seriamente la felicidad al modo de esa meta mítica. En contraste hay una alternativa racional de la felicidad, dejando de lado el mito del paraíso, que es la sabiduría. El de la felicidad desde la sabiduría. Creo que hay que reivindicar lo que es la sabiduría: saber quien se es para así vivir de acuerdo con sus preferencias y construirse una vida como hábitat confortable. Es sabio que quien consigue amar y ser amado, se apasiona con su quehacer, goza de la amistad leal e inteligente, y de los libros que puede leer una y otra vez, y de la música que no se cansa de oír, y de los cuadros que no cesa de ver…..Y aleja y deshecha fuera de su mundo lo que considera estúpido, cruel, feo e incluso, incómodo. Sabio, luego feliz: nada mas (ni nada menos)”… “Ser feliz no es un concepto en el sentido de algo que una vez conseguido ya estamos en ello de forma estable. En absoluto. Ser feliz conlleva plantearse constantemente el problema de que uno puede dejar de serlo. Para ser feliz lo mejor es ser inteligente y para ser inteligente hace falta comprender el mundo y sobre todo comprenderte a ti mismo. Saber qué es lo que realmente quieres y tratar de conseguirlo. Pero también saber qué es lo que no quieres, y, si es posible, apartarlo“.