En el ser humano hay tres perspectivas: la biológica, la psicológica y la espiritual. En la primera mitad del siglo XX  lo psicológico era lo fundamental y todo podía explicarse desde esa perspectiva. En la segunda mitad lo biológico comienza a cobrar fuerza y en esta década denominada “década del cerebro” (1990–2000), los fármacos constituyen la quinta revolución en el ámbito de la terapeútica de los trastornos psiquicos.

Pero lo espiritual ha brillado por su ausencia. Lo espiritual, se ha perdido. ¿En qué estructura biológica o psicológica podemos ubicar lo espiritual? ¿Cómo es la psicopatología de la lealtad y cuál es su psicodinámica? Hay crisis morales que pueden confundirse con depresiones, en la que médicos y psicólogos solemos equivocarnos, y que son resueltas, como antaño por curanderos, brujos y religiosos.

Recurrimos a lo alternativo, porque la ciencia, entre comillas, no alcanza por e momento a dar soluciòn a determinados malestares.